Pues después de haber pasado la tarde en el Aeropuerto de Asturias, hemos cogido nuestro avión y hemos transladado al señor Fernando hasta Barcelona, donde nos esperaría una gran sorpresa...
En el parking todo iba bastante rápido... solo llevábamo a Alonso y sus acompañantes...

Sin querer y con los nervios, el morro se nos fue un poco en la rotación


Vamos que nos vamos!

El sol se ponía, y nos hacía ver cosas como estas...

La oscuridad del cielo no nos transmitía calma

Tocaba descender, y así lo hicimos

Poco después, ya veíamos nuestro destino...

Para evitar periodistas, nos fuimos al parking...

Fue entonces cuando bajando del avión escuchamos un ruído ensordecedor... miramos para la pista y... !ay mi madre!

Supongo que nos tocará llevar este bicho hasta la India, y luego proseguir hacia Australia...
Saludos.